Cómo presentar a Dirección General la propuesta de implantar acceso a productos menstruales 

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Para muchos equipos de recursos humanos, la decisión de implantar el acceso a productos menstruales como parte de la política de bienestar no es el obstáculo real. El obstáculo es la conversación con la dirección general, el comité de dirección o el CFO. Y ese obstáculo suele aparecer porque la propuesta se presenta con el encuadre equivocado. 

El encuadre que no funciona 

Cuando una propuesta de bienestar menstrual se presenta como una iniciativa de concienciación o como un gesto de la empresa hacia la igualdad, entra automáticamente en competencia con otras iniciativas de comunicación interna: talleres de diversidad, campañas de igualdad, acciones del día internacional correspondiente. En ese contexto, la dirección la percibe como un gasto simbólico con impacto difuso. 

Tres argumentos que funcionan en la mesa de dirección 

El primer argumento es el coste de gestión interna evitado. La provisión de productos menstruales gestionada de forma interna genera un coste de horas que rara vez se cuantifica pero que es real. Un servicio de suscripción con dispensadores y recargas automáticas elimina esa carga sin añadir ninguna tarea de seguimiento al equipo. 

El segundo argumento es la medida documentable para el plan de igualdad. La próxima auditoría del plan necesita acciones concretas en el capítulo de bienestar y condiciones de trabajo. El acceso gestionado a productos menstruales cumple exactamente ese criterio: medida específica, fecha de inicio, cobertura documentable y continuidad temporal verificable. 

El tercer argumento es el coste bajo y predecible. El servicio tiene un coste periódico que cabe en el presupuesto de bienestar sin requerir una aprobación presupuestaria excepcional. 

Cómo estructurar la propuesta 

Una presentación a dirección que funcione debería tener cuatro elementos: descripción breve del servicio en términos operativos, coste explícito con comparación respecto a la gestión interna que elimina, encaje con el plan de igualdad y los compromisos de cumplimiento vigentes, y propuesta de implementación con plazos concretos. 

La diferencia entre una propuesta que se aprueba y una que se pospone suele estar en si el interlocutor puede responder a la pregunta de por qué tiene sentido hacer esto ahora. El encuadre de eficiencia y cumplimiento da esa respuesta de forma clara. 

Fuentes citadas 

  • Real Decreto 901/2020, de 13 de octubre, por el que se regulan los planes de igualdad. 
  • Ley Orgánica 2/2024 de representación paritaria y presencia equilibrada. 

Temis colabora con las organizaciones para desarrollar entornos de trabajo más humanos e inclusivos, incorporando el acceso menstrual como parte de la estrategia de bienestar corporativo.

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